Hay tierras que se cultivan con agua y esfuerzo. Y hay otras, como la Huerta de Murcia, que además se riegan con memoria. En ese suelo fértil de historia y afecto florece El Huertanico – La Huerta de los Sentidos, un espacio que no solo se pisa: se escucha, se saborea, se recuerda. Reconectamos a las personas con lo esencial: la naturaleza, los alimentos de verdad, los saberes de siempre y los sentidos olvidados.